miércoles, 6 de agosto de 2014

Ponerse en los zapatos de otro

Siempre fui una persona a la cual le gustó ayudar y ponerse en los zapatos del otro. Desde muy chica me digo a mi misma, "si tuviera plata ayudaría a los niños que lo necesitan" pero ahora me doy cuenta que la plata no es todo, se pueden hacer otras cosas para ayudarlos como por ejemplo; orientar-los a que vayan al colegio, hablarles sobre la higiene, etc.
Este año con mi colegio iremos a un hogar de niños y las ganas que tengo que ir son inmensas. Ya quiero ir juntando la ropa, armando juegos, cocinarles torta, llevarles jugo o gaseosa, jugar con ellos. Quiero ver esas sonrisas en sus rostros, quiero sentir esos abrazos verdaderos.
Ayudándolos me sentiría muy bien, lo se porque con tan solo imaginarlo me pongo feliz, lloro de la emoción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario